Veo árboles verdes, rosas rojas también, los veo florecer, para tí y para mí, y pienso para mí… qué maravilloso mundo. Veo al cielo de azul, a las nubes de blanco, benditos días brillantes, sagradas noches oscuras, y pienso para mí… qué maravilloso mundo. Los colores del arcoiris, tan bonitos en el cielo, estan también en las caras de la gente que pasa, veo amigos estrechándose las manos, diciendo ¿cómo estás?, en realidad dicen… te amo. Escucho a los bebés llorar, los veo crecer, aprenderán mucho más de lo que yo nunca sabré, y pienso para mí… que máravilloso mundo.